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No se sabe cuál es el invento que nos propone Goñi. Ruedas, palancas, manivelas y pedales...
La clave está sin duda en esas piernas femeninas enmalladas, poniendo en movimiento la máquina sutil. ¡Siempre el misterio de las piernas de mujer, que el artista buscó desentrañar toda su vida! Sobre las piedras arquetípicas de Cuenca, la mujer como insecto, como máquina, como marchita cabaretera en un tugurio. Lorenzo Goñi intenta casar los elementos. |
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| Mecánica 1, 1971 | ||
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Entre el animal y la máquina se borran las fronteras...
Lo demuestra Goñi, que enlaza con la estirpe de creadores que fueron un punto más lejos de lo permitido. Hijo del siglo que pobló el mundo de artilugios, discípulo del doctor Frankenstein que creara su monstruo infortunado, vástago tardío de lo que se llamó Renacimiento, Lorenzo Goñi propone su solución fantástica. Los monstruos son voraces y suelen destruir al creador. ¡Mucho cuidado! |
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| Los cangrejos corren por la isla (il. relato de Anatoli Dneprov) | ||